Ya habían pasado 5 meses desde que no veía a Zac. Aún me acordaba de él a menudo, pero nadie sabía de esto. Como le dije a Ash mi vida iva a cambiar y así fue. Ahora a cualquier lugar que valla llevo una gran sonrisa, me he echo fuerte, al recordar a mi madre ya no lloro como lloraba antes, me da pena no tenerla junto a mi, pero al fin acepté la realidad. La pequeña Amy vive aquí en Los Angeles con sus padres, todos los días voy a visitarla y la llevo a pasaer. Mi padre hace dos meses me regaló un coche y más de una vez al salir de la Universidad he ido a recoger a Amy a su nuevo colegio. Ha crecido tanto y le he cogido un cariño tan grande que la considero como si fuera mi hermana menor. Ash ha conseguido que Scott se fije en ella y actualmente estan saliendo, se les vé muy enamorados. Miley,Ash y yo todos los fines de semana quedamos con todos nuestros amigos y nos vamos a grandes discotecas, también he de mencionar que más de una vez he tenido que quedarme en casa de Ash por la borrachera que he cogido junto a Miley.
Mi padre se siente orgulloso de mí, mis estudios van geniales y además me vé más feliz que nunca. He llegado a tener dos relaciones, pero las dos han terminado pronto. En las dos ha habido la misma rotura, querían sexo, cosa que yo aún le temo y rechazo. Pero los dos chicos han sido olvidados facilmente, tal vez porque no sentía nada por ellos. Estamos a mediados de Mayo y pronto partiré a California, espero no encontrarme con Zac. Viajaré sola y estaré cerca de una semana. Estoy totalmente segura de mí misma, ahora me siento agusto, soy plenamente feliz. Esta noche para no variar saldremos a una gran discoteca y ahora no tengo problema con la ropa. Mi vestidor está al completo, poco a poco me he vuelto una aficcionada a ir de tiendas.
Padre de Vanessa: hija, a que esperas que no te estas arreglando ya? (dijo en tono regañandome) luego haces esperar a tus amigas!
Vanessa: ya voy papá! (dije poniendo los ojos en blanco)
Padre de Vanessa: y hoy también te quedarás en casa de Ash a dormir?
Vanessa: nose..si me quedo te mando un mensaje vale?
Padre de Vanessa: vale cariño..
Mi padre se fue abajo y yo me levante de mi cama y me fui al baño a darme un ducha para comenzar a arreglarme. Al cabo de 2 horas Ash y Miley ya estaban en mi casa, hablando con mi padre entre risas y bromas. Y mi padre de vez en cuando me pegaba una voz para que me diera prisa. Al fin terminé de arreglarme y baje para encontrarme con mis inseparables amigas.
Vanessa: nos vamos chicas? (dije sonriente en el borde de la puerta del salón)
Ash: oh Ness, te ves hermosisima! (dijo abriendo los ojos como platos)
Miley: y cuando no Ash? (con el comentario todos rieron menos yo)
Esa noche fue otra que quedaría guardada para el recuerdo, bailamos hasta que no podíamos con nuestro cuerpos. Esa noche a medida que iva caminando sentía como los chicos me miraban y llegaban incluso a intimidarme. Esa noche no me quedé en casa de Ash a dormir. No bebí lo suficiente como para emborracharme.
Los días pasaban rápido, pero cada uno de ellos los disfrutaba al máximo, sino era con Amy era con mis amigas y sino con Joe, que se había vuelto un gran amigo, del cual no podría separarme nunca.
Y ya había llegado el día, era 20 de Junio, la Universidad había acabado y estaba en mi casa preparando mi pequeña maleta para irme a California, cuando la terminé me despedí de mi padre y salí a meter mi equipaje en mi coche. A los 40 minutos aproximadamente había llegado a California, una hola de felicidad recorrió mi cuerpo, bajé mi ventanilla y me entraba un aire fresco, al fin llegué al lugar que no veía desde hacía muchos años. Me bajé del coche y pude divisar el hermoso parque al que me llevaba mi madre cuando era pequeña. No había cambiado nada, al menos no se veía ningún cambio desde el exterior, tan solo ví que había un nuevo quiosco con varias mesas alrededor y todas llenas de gente. Ese día llevaba una ropa cómoda, sencilla y adecuada para poder moverme con facilidad por mi antigua casa. Iva vestida asi: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjgIDQqzUO99j8IRVhMkqLS6DDxvPI9mxJ40jBcYagaRfcQlsM7Wjo_GGRRYnaE55WB4p7LRyE2-xBo3LsZzuCBG0ma9pCwTVDd4It_bp8EUtDKJ_SZIlH1DMJORyCOSNeiqw7U3XxGAEM/s1600/vanessa-hudgens-mercedes-benz-001.jpg
Dí unos pasos más y me encontraba parada enfrente de mi antigua casa, de la casa donde vivi 6 años junto a mi madre. Mis ojos se humedecieron por las lágrimas que pedían salir, pero fui fuerte una vez más y abrí la puerta. Había varios muebles tapados con grandes sábanas, todo seguía como la última vez. Cerré la puerta y recorrí poco a poco cada centímetro de la casa pero hice una parada cuando llegué a mi cuarto, había cajas justo al lado de mi cama. Recordé que eran las cajas donde guardé todos los objetos y fotos que me recordaban a mi madre. Mi bello se erizó, sentí pánico, me creía lo suficiente valiente para poder abrir todas esas cajas y ver lo que contenían pero no pude, mi temor se hizo mayor e hizo que saliera de esa habitación corriendo escaleras abajo. Mis lagrimas comenzaron a salir, mis manos me temblaban y mis piernas flaqueaban pidiendo que saliera corriendo de aquella casa. Al instante corrí hacia la puerta y la cerré, comencé a andar en dirección al parque.
Tal vez al pasear un rato por allí me quitara el pánico que corría por mi cuerpo. Al entrar sentí el sonido que producían los pajarillos que volaban alrededor y el suave movimiento de las hojas de los arboles.
- Cerca de donde se encontraba caminando Vanessa se encontraba alguien que la reconoció al instante. La vió realmente hermosa, pero se fijó que iva llorando y se le formó un nudo en el estomago. Su pasos eran pequeños, su lindo pelo negro se movía lentamente por el leve aire caluroso que había. Su manos se veían temblorosas, quería acercarse a ella y abrazarla como hizo en otra ocasión pero cuando iva a comenzar a andar en su dirección alguien se interpuso. No pudo ir junto a ella y preguntarle que le pasaba y que hacía en California, no tuvo otro remedio que caminar en dirección contraria junto a la persona que se había aferrado a su brazo fuertemente.-
Me senté en un banco junto los columpios que estaban llenos de niños jugando y sus madres alerededor vigilandolos. Era un ambiente relajador, se oían carcajadas, veía como las mujeres tomaban a sus hijos y caminaban con una amplia sonrisa. Por un momento pensé que hice mal en volver aquí, creía que me había vuelto fuerte, que sería capaz de afrontar el pasado pero no era así. Yo aún era la misma de antes, la misma joven débil que lloraba con un simple recuerdo y que deseaba ser fuerte.
Había viajado hasta California con un propósito y lo cumpliría aunque le costará mucho conseguirlo. Me puse de pié y de nuevo fui en rumbo a mi casa. Cuando estuve enfrente volví abrir me introducí en ella y me dió un pequeño escalofrío. Anda decidida hacia la planta de arriba y entré de nuevo en mi cuarto, me acerqué a las cajas las abrí rapidamente y vi todo aquello. Un par de lagrimas cayeron, pero intenté ser más fuerte aún y cogí un pequeño álbum lleno de fotos, fuí pasando de una en una y recordando cada momento vivido. Mis lagrimas no paraban de recorrer mis mejillas, pero continué, había varios objetos que adoraba, me los había regalado mi madre. Cada vez que veía que me gustaba algo hacía todo lo posible por comprarmelo y si no tenía dinero suficiente se esforzaba por sacarlos de alguna manera y comprarme aquello que deseara.
Cuando me dí cuenta ya era de noche y la habitación estaba alumbrada tan solo por la luminosa luz de la luna. estaba recostada en la cama. Solté lo que mantenía en mis manos y quité la manta que caía sobre la cama. Me limité a tumbarme en ella y quedé rapidamente dormida. Esa noche dormí con la ropa que llevaba, pasé algo de frio pero no me importó, al fin y al cabo del día había conseguido ver todo lo que contenían las cajas y a pesar de que había derramado lagrimas ahora me sentía tranquila, satisfecha conmigo misma. Al día siguiente recogería todo lo que había desordenado y echaría todo a mi coche para llevármelo a mi casa de Los Angeles.
CONTINUARÁ. .




